miércoles, 9 de marzo de 2011

Blog de mujer







Hoy por la mañana pensé en hacer un post de cierre de lo que en enero comencé con los cinco sentidos y , empezando con la música, terminó con las miradas sobre la mujer.



Pero, soy mujer. Y hay un refrán en mi tierra que dice "A muller e o vento, cambian nun momento" (ya sabeis, "la donna e mobile"). Y durante toda la mañana, mientras trabajaba, os escribía un post (que no es éste: éste nace ahora, como siempre, sobre la marcha).



Alguien me comentaba que vamos muy despacio, que no conseguiremos nunca la igualdad de derechos.



Alguien muy joven e incapaz de ver lo que yo he visto: cuando yo era niña, si teníamos suerte, alguien nos regalaba un "diario"; porque, aunque eran otros tiempos, se sabía de la necesidad de comunicación de la mujer. Ese plasmar en palabras la realidad cotidiana, la pequeñez del momento, la sensación vivida momentaneamente.

Aquel escribir era una afirmación del yo, era una forma de poner negro sobre blanco lo que el corazón ponía sobre la cabeza. Y era nuestro tesoro oculto. Era nuestra inseguridad, nuestra pena, nuestro sentimiento.
Hoy tenemos un blog. Y en él, como antaño, hablamos de lo cotidiano y de la pequeñez, pero la compartimos con el mundo y cada vez nos vamos afirmando más, vamos encontrando sentires iguales al nuestro, luchas, pequeñitas, como la nuestra, rebeldías adolescentes (a los setenta años). Hoy nos reafirmamos, nos encontramos, nos sabemos. Y crece nuestra autoestima como nunca antes había podido crecer. Y ese es el camino.
También ese.
Yo sé que hay muchas mujeres que quisieran, para alcanzar los mismos derechos, utilizar las mismas armas de los hombres. Y creo que, con eso, se empequeñecen. Lo que realmente nos hará crecer personalmente y en derechos es el orgullo de ser mujeres, de sabernos tales en plenitud y en abordar, desde nuestro interior, los cambios.
No me gusta competir. Me gusta convencer. Como mujer, tengo la palabra. He de aprender a usarla en plenitud.
Y, desde este blog, pequeñito, que solo habla de lo cotidiano, de mis labores de hoy (desherbar los guisantes, cortar bambú para ampararlos, encontrar ese nido, llevarle a los caballos las hojas)
deciros lo que siento, lo que pienso. Reafirmar lo mucho que me quiero, quererme más aún y saber que muchas de vosotras sentís como yo y estais orgullosas.
(Y no olvideis el vídeo de vuestras miradas http://www.youtube.com/watch?v=R9T8y1YmWcE)